miércoles, 16 de febrero de 2011

Steve Ballmer, presidente de Microsoft, durante su intervención en Barcelona

Steve Ballmer, presidente de Microsoft, durante su intervenciónEl de «revolución móvil» es uno de esos términos que, de tanto usarlos, parecen haber perdido todo su significado. Desde hace años, cada vez que un fabricante presenta una innovación, cada vez que un sistema operativo es algo mejor que el anterior, cada vez que a alguien se le ocurre añadir alguna función o capacidad nueva a un teléfono móvil, la expresión es, siempre e invariablemente, la misma.

Por eso, decir que la edición de este año del MWC, el Congreso Mundial de Móviles que se celebra en Barcelona, es el principio de una auténtica «revolución móvil» podría, a primera vista, parecer más de lo mismo. Sin embargo, no hay que equivocarse: si hay alguna ocasión en la que esa expresión manida una y mil veces por todos tiene realmente sentido, esa ocasión, sin duda, es ésta. http://mobile-phone-telefono-movil.blogspot.com/

Este, en efecto, es el año de los móviles. No de un modelo, o de un sistema operativo concreto, sino del sector en general. Es el año en que, por fin, podremos llevar en el bolsillo un dispositivo electrónico capaz de hacer todo lo que hace un ordenador. El año en que toda una nueva ola de servicios está a punto de ponerse al alcance de la punta de nuestros dedos. El año, en fin, en el que ideas y estrategias que venimos oyendo desde hace mucho se convertirán, de una vez por todas, en realidad. Y eso es algo en lo que están de acuerdo tanto los principales fabricantes como los operadores de todo el mundo. De hecho, ha sido este año cuando, por primera vez, se han vendido más «smartphones» que PCs, y también el año en que, en apenas doce meses, se ha multiplicado por diez el tráfico de datos en las redes móviles. Un aumento que volverá a duplicarse en 2012, y de nuevo en 2014.

La cosa, pues, va totalmente en serio. Ya en enero, en la feria tecnológica CES, en Las Vegas, se vieron con claridad los primeros síntomas del cambio. Las principales marcas destaparon sus intenciones y sus novedades, en forma de «tablets» (un segmento nuevo, aunque a caballo entre los móviles y los ordenadores) y de teléfonos con prestaciones de ciencia ficción. Y es ahora, en Barcelona, cuando esos movimientos iniciales se transforman en acciones y productos concretos que están a punto de inundar todos los mercados. Será a partir de primavera y la resaca durará, por lo menos, hasta la próxima Navidad.

Todas las prestaciones «habituales» de los «smartphones» que conocemos se han multiplicado. Para empezar, las pantallas han crecido hasta superar las cuatro pulgadas. Y son todas en alta definición. Incluso llegarán este año, de la mano de LG, los primeros móviles con pantallas (y cámaras) en 3D. Los procesadores cuadruplican su potencia y los de «doble núcleo» se convierten, desde ya, en un estándar cumplido por todos. Algo que permitirá navegar por internet a velocidades nunca vistas hasta ahora, y abrir y cerrar tantas aplicaciones como queramos en el tiempo que dura un simple parpadeo.

Mejores redes de datos

Las cámaras, todas, toman imágenes en alta calidad y graban en vídeo Full HD (a 1080 p). Y todo, desde opiniones, contactos, imágenes, música o proyectos profesionales, se puede compartir con otros con solo apretar un botón.

Las operadoras, por su parte, refuerzan sus redes de datos para hacer frente a la avalancha de tráfico que se les viene encima. Vodafone, por ejemplo, ya permite navegar a 14,4 mbps en 32 ciudades españolas, una capacidad que este mismo año se multiplicará por dos en siete grandes ciudades, como Madrid, Sevilla, Barcelona... Y esto sólo es el principio.

También los sistemas operativos, los «motores» de software que ponen a prueba las capacidades y los límites físicos de los teléfonos, han cambiado. Apple, que actualiza cada pocos meses su iOS4, ya no está, ni mucho menos, solo. Google, el gigante de internet y creador del sistema operativo Android para móviles, acaba de liberar sus dos últimas versiones, la 2.3 para teléfonos (llamada Gingerbread) y la 3.0 (Honeycomb), especialmente adaptada para «tablets». Windows Phone 7 también ha lanzado una actualización que convierte en realidad muchas de las promesas (algunas incumplidas) de la primera versión del sistema, que vio la luz hace un año en el MWC del pasado año.

Los ejemplos son muchos, y pueden verse estos días tras los nombres de las principales marcas. Todos los grandes, casi sin excepción, están presentando en la feria un «smartphone» con las nuevas especificaciones y un «tablet» de altísimas prestaciones: Samsung, por ejemplo, sorprendía el domingo con sus Galaxy S II y su Galaxy Tab 10.1; Sony Ericsson daba ese mismo día luz verde a su Xperia Play, un móvil Android completo que además puede ejecutar, con la misma calidad que una consola, juegos de PSP; Motorola, por su parte, ponía fecha (abril) a su tandem ganador: el móvil Atrix (con Android 2.3) y el «tablet» Xoom, que por cierto fue elegido el mejor dispositivo electrónico en el CES de este año; LG dejaba a todos con la boca abierta presentando su serie Optimus 2, coronada por la guinda del Optimus 3D, el primer móvil con pantalla y cámara tridimensional.

Pagar con el móvil

Una mención aparte merece también el creciente mundo de las aplicaciones móviles, que disponen de un espacio dedicado en el MWC. Y es que las nuevas prestaciones de los terminales han hecho posible la incorporación de dos tecnologías que nos van a cambiar la vida: NFC (Near Field Communication) y DLNA (Digital Living Network Alliance). La primera, permitirá realizar pagos directamente desde el teléfono, sin necesidad de utilizar dinero o tarjetas de crédito; la segunda, hará posible compartir los contenidos multimedia del móvil, sin necesidad de cables, con cualquier otro dispositivo (TV, PC, tablet,equipo de música, etc) que comparta la misma red Wifi.

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